Si alguna vez has leído la etiqueta de un refresco “light” o un yogur “0% azúcar”, seguro te has encontrado con un nombre que suena a químico de laboratorio: aspartamo. Ese endulzante artificial ha estado en debates durante décadas, y la pregunta sigue siendo la misma:
¿Es seguro o es un enemigo de nuestra salud? Hoy te contamos, de la mano de nuestra colaboradora, Reme Navarro, farmacéutica y nutricionista, todo sobre este componente.
¿Qué es el aspartamo?
El aspartamo es un edulcorante artificial descubierto en 1.965 por el químico James M. Schlatter. Es aproximadamente 200 veces más dulce que el azúcar, lo que significa que se necesita muy poca cantidad para endulzar lo mismo que grandes cucharadas de azúcar.
A nivel químico, es un dipéptido, formado por dos aminoácidos: ácido aspártico y fenilalanina, con una pequeña molécula de metanol. Esto es clave, porque algunos de los debates sobre su seguridad vienen de estos componentes, en especial de la fenilalanina, que debe controlarse en personas con fenilcetonuria (PKU), una condición genética poco común.
Alimentos donde se esconde
El aspartamo no solo está en los refrescos “light”. Se ha infiltrado en muchísimos productos como:
- Bebidas dietéticas y energéticas
- Chicles y caramelos sin azúcar
- Yogures y postres bajos en calorías
- Cereales “light”
- Jarabes y productos para diabéticos
- Medicamentos masticables o jarabes para la tos
¿Es tóxico el aspartamo?
Posibles riesgos mencionados:
Algunos investigadores y defensores de la salud natural han sugerido que el consumo de aspartamo podría relacionarse con:
- Dolores de cabeza o migrañas en personas sensibles.
- Alteraciones neurológicas, como ansiedad o cambios de humor, aunque la evidencia es limitada y muchas veces anecdótica.
- Riesgo potencial de cáncer, especialmente tumores cerebrales, según estudios antiguos en animales.
- Problemas digestivos por su metabolización y efecto en la microbiota intestinal.
Estos riesgos generalmente se asocian con consumos elevados, mucho mayores a los que la mayoría de las personas ingiere de manera cotidiana.
Mitos y verdades sobre el aspartamo
Dado que ha sido protagonista de titulares muchos años, conviene separar lo real de lo exagerado:
- Mito: “El aspartamo provoca cáncer en humanos”.
Verdad: La mayoría de estudios recientes no muestran evidencia consistente de cáncer relacionado con aspartamo en humanos, aunque siempre se recomienda moderación. - Mito: “Es completamente natural y seguro en cualquier cantidad”.
Verdad: No es natural, es sintético, y como cualquier aditivo, tiene límites de seguridad. - Mito: “Ayuda a perder peso”.
Verdad: Puede reducir calorías si reemplaza azúcar, pero no sustituye hábitos saludables; algunas investigaciones incluso sugieren que los edulcorantes artificiales podrían aumentar antojos dulces en algunas personas.
Conclusión: ¿amigo o enemigo?
La respuesta es: depende de la persona y la cantidad. Para la mayoría, el aspartamo es seguro y puede ser una herramienta útil para reducir azúcar y calorías. Para personas sensibles o con PKU, claramente no es recomendable.
Como nutricionista, Reme te aconseja siempre:
- Lee las etiquetas: identifica productos con E951, NutraSweet o “aspartamo”.
- Modera el consumo: evita depender de edulcorantes artificiales para todo lo que comes o bebes.
- Escucha a tu cuerpo: si notas molestias digestivas, dolores de cabeza o cambios de ánimo después de consumir productos con aspartamo, considera reducirlo.
- Combina con hábitos saludables: ningún endulzante reemplaza la importancia de frutas, fibra y agua.
La clave está en informarse y elegir con consciencia, que es lo que nos permite disfrutar de un refresco light sin sentir culpa… ni miedo.
Esperamos que te haya sido útil este artículo. Te hablamos sobre muchos más alimentos y nutrición, fitness, natación u otros temas en nuestro blog.


